Progressive Buildings

Las necesidades de una familia en las prestaciones de su viviendas varían en función del tiempo y su composición. Por tanto la mayor flexibilidad posible en la composición y estructura de la vivienda que permita modificar las superficies y usos de esta en la evolución del tiempo, incrementará el valor añadido de la inversión.
Entendido desde una perspectiva amplia, el actual modelo de edificación es cortoplacista, ya que, en general, no contempla será el desarrollo futuro de las necesidades del cliente y la posibilidad de evolución del edificio.
Los consumidores asumen como normal que los productos que adquieren tienen una evolución de precio a la baja. Los avances tecnológicos incrementan la producción con un coste menor. Esta situación no se traslada al mercado inmobiliario por varias causas, lo que no deja de ser paradójico. Una de estas causas es la alta incidencia del coste de mano de obra y el hecho de que la edificación es, en realidad, una secuencia de creación de prototipos a escala 1:1 en que cada nuevo edificio dificilmente se beneficia de la experiencia anterior.
NOMO Concept cree en el concepto de industrialización de los procesos en sustitución de los usos artesanales como elemento de eficiencia en la producción de bienes inmuebles.
Pese a que muchos procesos en edificación todavía no pueden ser industrializados, hay un amplio margen de maniobra en la racionalización y mejora de la calidad. El objetivo es que los niveles de calidad y producción sean cada vez más eficientes.
Progressive Buildings es la respuesta de NOMO Concept a esta cuestión.
Pero la evolución del valor un bien inmueble en el tiempo es directamente proporcional a su capacidad de cambio en función de los parámetros, tanto del propietario como del mercado.
La respuesta de NOMO Concept en esta materia se plasma en un sistema de organización espacial y estructural que permite a las viviendas cambiar su superficie de forma que el propietario incrementa o reduce la superficie de su vivienda en función de su necesidad. Mediante la gestión patrimonial del edificio y con ligeras adaptaciones se puede multiplicar la superficie de la vivienda original.
La evolución de los acabados de la vivienda en función del incremento del poder adquisitivo familiar, de forma que se avance en la inversión en acabados de mayor precio en función del incremento de renta disponible y no se someta a la economía familiar a una situación de excesivo endeudamiento.